Última actualización: 24 julio, 2020

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Mientras dormimos, producimos hormonas que refuerzan nuestro sistema inmunológico, perdemos peso, fortalecemos las conexiones cerebrales y cuidamos el corazón, dado que la presión sanguínea disminuye, ¡casi nada! Ahora bien, para poder sacar el máximo provecho al descanso, es necesario que el sueño sea de calidad. No podremos conseguirlo sin un buen colchón.

Estamos viviendo una época dorada para los colchones: los hay de muelles, de espuma, hinchables e incluso de agua, entre otros muchos tipos. Los colchones viscoelásticos están hoy en día entre los más reputados del mercado por las prestaciones que nos ofrecen. En este artículo, vamos a recomendarte varios modelos y a resolverte todas las dudas que puedas tener.

Lo más importante

  • Un colchón viscoelástico se adapta a los contornos de nuestro cuerpo gracias a sus propiedades termosensibles. De este modo, reducen la presión que se ejerce sobre las articulaciones mientras dormimos.
  • Aunque la espuma viscoelástica tiene la mala fama de ser demasiado calurosa, los fabricantes han implementado distintas tecnologías que mejoran la sensación de frescor y la transpirabilidad de este tipo de colchones.
  • A la hora de adquirir un colchón viscoelástico, te recomendamos que tengas en cuenta su densidad, su dureza y su transpirabilidad, entre otros criterios de compra de los que hablaremos en el último apartado.

Los mejores colchones viscoelásticos: nuestros favoritos

Uno no compra un colchón todos los días, aunque la Asociación Española de la Cama (ASOCAMA) recomienda cambiarlo aproximadamente cada diez años (1). Dado que la tecnología del descanso está avanzando tan rápido, es normal que nos sintamos un poco perdidos cuando llega el momento de renovar el colchón viscoelástico. Te proponemos varias opciones de calidad:

El colchón viscoelástico más económico

Este colchón causa sensación en Amazon y es el más vendido en la categoría de «Colchones para cama». Cuenta con núcleo de eliocel de alta resistencia y acolchado de tres capas. Gracias a su adaptabilidad, evita la tensión muscular.

Ofrece tratamiento antiácaros, antibacterias, antimoho, antiestático y es hipoalergénico. Está avalado por OEKO-TEX® y AITEX, y es de fabricación española.

El colchón viscoelástico que alivia el estrés

Naturalex nos ofrece este modelo exclusivo de 30 centímetros de altura. Está equipado con tecnología Blue Latex®, Biomemory y Viscosoft HQ para brindar un descanso verdaderamente reparador.

Gracias al material viscoelástico de célula abierta, se obtiene una adaptación gradual al cuerpo, con excelente transpiración y aislamiento total del frío. Está fabricado en España y avalado por OEKO-TEX®.

El colchón viscoelástico «de siempre, como nunca»

El colchón viscoelástico Cala, de Pikolin, es el resultado de más de setenta años de experiencia en el mundo del descanso. Este modelo tiene doble cara: visco en la cara principal y poliéster transpirable en la otra.

Está equipado con tecnología Confortcel®, que permite una ventilación permanente y reduce los puntos de presión del usuario, aportando máxima adaptabilidad y resistencia.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre colchones viscoelásticos

La compra de un colchón viscoelástico no puede tomarse a la ligera. Ten en cuenta que pasamos un tercio de nuestra vida en la cama, o sea, unos veintisiete años de media (2), con lo que la importancia de este artículo en nuestro día a día es crucial. La adquisición de un nuevo colchón debe tomarse de forma informada. A continuación, resolvemos las dudas más frecuentes.

Un colchón viscoelástico se adapta a los contornos de nuestro cuerpo gracias a sus propiedades termosensibles. (Fuente: Puhhha: 94594779/ 123rf.com)

¿Qué es un colchón viscoelástico?

Empecemos por el principio. El material del que están fabricados estos colchones está diseñado para adaptarse a los contornos del cuerpo y para que estos recuperen su forma al retirar la presión —o sea, cuando nos levantamos—. La espuma viscoelástica es sintética y tiene una elevada densidad y viscosidad si la comparamos con otros tipos de espuma.

No es cierto, como a menudo se dice en la publicidad, que este tipo de colchones tengan memoria. La espuma viscoelástica reacciona ante el calor y se amolda al cuerpo, dándonos la impresión de que la cama nos estuviera  «abrazando». Esta espuma tiene una composición química especial —con varias decenas de componentes— y cada país tiene sus propias normativas al respecto.

¿Qué caracteriza a un buen colchón viscoelástico?

No te dejes embaucar por el marketing ni por la publicidad. A menudo escucharás enrevesados nombres de tecnologías supuestamente muy innovadoras que podrían seducirte como a Ulises las sirenas, pero el secreto de un buen colchón viscoelástico, en realidad, es mucho más sencillo y se resume en los siguientes aspectos:

  • Debe proporcionarte una posición de descanso correcta para que no te despiertes con tensiones o dolores articulares.
  • Debe recuperar rápidamente su forma. En un máximo de cinco segundos.
  • Debe ofrecer una compresión media. No debes sentirte atrapado, pero sí que debes notar que el colchón se adapta a tus contornos.
  • Debe ofrecer una buena transpirabilidad para que no pases calor y para evitar la proliferación de microorganismos.
  • Debe tener una textura homogénea, sin «bultos» ni zonas hundidas.
foco

¿Sabías que la espuma viscoelástica fue desarrollada por la NASA en los años sesenta para reducir la presión que sufrían los astronautas en la fase de despegue. Tres décadas después, se incorporó este material al uso doméstico?

¿Qué ventajas tiene un colchón viscoelástico?

Las razones por las que podrías inclinarte por comprar un colchón viscoelástico son muchas, dado que presentan una serie de características que favorecen la salud. Una de las más importantes es que alivian la presión —que se produce tanto cuando estamos tumbados como cuando estamos de pie— sobre las zonas en las que nos apoyamos, pero no es la única:

  • Alivian el dolor articular. Aquellas personas que padezcan dolores articulares notarán alivio gracias a la capacidad de adaptación de este tipo de colchones, puesto que, como ya hemos comentado, reducen la presión sobre el cuerpo.
  • Ofrecen un soporte para la espalda. Contribuyen a que la espalda se mantenga en una posición neutral, recta.
  • Estimulan la circulación sanguínea. Como no ejercen presión sobre el cuerpo, la sangre circula con mayor facilidad. De este modo, también mejora el aspecto del cutis.
  • Reducen la transferencia de movimiento. No tendrás que preocuparte por despertar a tu compañero de cama al moverte por la noche, dado que este tipo de colchones no comunican las vibraciones y los movimientos.
  • Son recomendables para personas alérgicas. Los colchones viscoelásticos no tienen «recovecos» en los que puedan anidar los ácaros del polvo u otros huéspedes indeseables.
  • Son resistentes y duraderos. Un buen colchón viscoelástico puede durar entre diez y quince años.

¿Qué tipos de espuma viscoelástica existen en el mercado?

Los colchones viscoelásticos representan toda una categoría de colchones dentro de la que hay distintos subgrupos en función del tipo de espuma empleada en su fabricación. En el mercado actual, hay tres tipos principales de espuma viscoelástica: tradicional, de gel y vegetal. Pasamos a analizar las ventajas y desventajas de cada tipo a continuación:

Tipo de espuma Ventajas Desventajas
Tradicional Alivio sobre puntos de presión

No transmite el movimiento

Duradera

Distintos modelos y precios disponibles

Retiene el calor

Derivada del petróleo

Recuperación lenta de la forma

Puede tener un olor «químico» en sus primeros días de uso

De gel Alivio sobre puntos de presión

No transmite el movimiento

Sensación inicial de frescor

Buena disponibilidad en el mercado

Derivada del petróleo

Aunque la sensación inicial es de frescor, se va calentando con el uso

Puede tener un olor «químico» en sus primeros días de uso

A base de extractos vegetales Alivio sobre puntos de presión

No transmite el movimiento

Sensación de frescor prolongada

Recuperación más rápida de la forma

Mayor transpirabilidad

Sin tóxicos

Poca disponibilidad en el mercado

Precio elevado

¿La espuma viscoelástica es segura?

Debes saber que todas las espumas, tanto las naturales como las sintéticas, contienen productos químicos. Aunque los colchones viscoelásticos tienen un alto porcentaje de químicos en comparación con otros tipos de colchones, esto no tiene por qué implicar que sean poco seguros.
Este tipo de artículos están sometidos a normativas europeas muy severas que velan por nuestra salud.

No obstante, aquellas personas que sufran sensibilidad química múltiple (SQM) deberían decantarse por otros tipos de colchones más «naturales» o que no hayan sido sometidos a tratamientos especiales. En caso de que te preocupe esta cuestión, te recomendamos que optes por colchones sin fragancias añadidas, que no sean antimicrobianos o que no tengan PVC o vinilo (3).

¿Cómo se cuida un colchón viscoelástico?

Un colchón viscoelástico nuevo representa una importante inversión para la economía familiar. Para que podamos disfrutar de sus prestaciones durante muchos años, es necesario cumplir con una serie de cuidados cotidianos. Muchos de ellos de ellos son mero sentido común, pero, si queremos cuidar nuestra salud y nuestro bolsillo, no podemos pasarlos por alto:

  1. El colchón debe estar en la posición adecuada. A menos que el fabricante indique otra cosa, el material viscoelástico debe estar en la parte de arriba, en contacto con el cuerpo.
  2. No olvides de girar el colchón cada tres meses 180º. Es decir, lleva la parte de la cabeza a los pies y viceversa.
  3. Protege el colchón con una funda, que debe ser transpirable y elástica. Te recomendamos que evites las fundas plastificadas, pues reducen notablemente la transpirabilidad.
  4. Mantén el colchón alejado de fuentes de calor intenso, como estufas o chimeneas.
  5. Evita saltar encima del colchón. Los niños, aunque pesen poco, tampoco deben hacerlo.
  6. Usa una base adecuada para el colchón.

Aunque la espuma viscoelástica tiene la mala fama de ser demasiado calurosa, los fabricantes han implementado distintas tecnologías que mejoran la sensación de frescor y la transpirabilidad de este tipo de colchones. (Fuente: Filimonov: 95861691/ 123rf.com)

¿Quiénes no deben comprar un colchón viscoelástico?

Nunca llueve a gusto de todos, y los colchones viscoelásticos no son la excepción. Lo que aquí pretendemos no es venderte un colchón, sino asesorarte para que elijas la opción que mejor se adapte a tus necesidades. Aunque estos colchones pueden ser estupendos para la mayoría, hay personas que descansarán mejor sobre uno de muelles ensacados, por ejemplo.

  • ¿Pasas calor en la cama? La espuma viscoelástica conserva el calor, es un hecho. Aquellas personas «calurosas» en la cama, quizá deberían optar por otras opciones más frescas. Los modelos que incluyen una capa de gel o de materiales naturales ofrecen más sensación de frescor y una mayor transpirabilidad.
  • ¿Necesitas un extra de soporte lumbar? Este tipo de colchones son ideales para mantener una postura neutral en la columna. Sin embargo, dado que la zona lumbar no entra en contacto directo con la superficie del colchón —por su curvatura natural—, el soporte en esta zona puede verse afectado.
  • ¿Das muchas vueltas? Puesto que los colchones viscoelásticos tardan unos segundos en recuperar su textura lisa original, pueden no resultar del todo cómodos para aquellas personas que se mueven mucho mientras duermen.
  • ¿Duermes boca abajo? Para empezar, según expertos de la Cátedra de Investigación del Sueño de la Universidad de Granada, «la torsión a la que sometemos al cuello en esta postura hace que no sea muy recomendable» (4). Para seguir, las personas que duermen boca abajo podrían encontrar estos colchones demasiado «envolventes».

Criterios de compra

Los colchones viscoelásticos no son baratos. Los usamos cada día durante años y somos conscientes de su importancia, pero, aún así, el desembolso inicial duele, ¡au! Por esto y por su enorme repercusión sobre nuestro descanso, te recomendamos que tengas presentes los siguientes criterios de compra.

¿Qué densidad quieres que tenga tu colchón?

No es una ciencia exacta, pero a mayor densidad, mayor será la calidad y la durabilidad del colchón viscoelástico. La densidad de un colchón se calcula midiendo la cantidad de material por metro cúbico. Las espumas de menor densidad son más baratas y menos calurosas, pero se descomponen más rápido y en ocasiones no ofrecen un soporte óptimo para el cuerpo.

Por el contrario, las espumas de alta densidad se adaptan mejor a los contornos del cuerpo, sin hundirse; aunque dan calor, complican los movimientos y no son precisamente económicas. La densidad se relaciona con las propiedades viscoelásticas y con la capa de espumación del núcleo de los colchones. Podemos dividir la densidad de los colchones de este modo:

  • Densidad baja: Entre 18 y 40 kg/m³.
  • Densidad media: Entre 40 y 80 kg/m³.
  • Densidad alta: Más de 80 kg/m³.

Aquellas personas que padezcan dolores articulares notarán alivio gracias a la capacidad de adaptación de este tipo de colchones, puesto que, como ya hemos comentado, reducen la presión sobre el cuerpo. (Fuente: Lightfieldstudios: 106838506/ 123rf.com)

Que tu colchón se adapte a ti

La adaptabilidad es la principal cualidad de los colchones viscoelásticos. Permite que sea el colchón el que se adapte a nuestro cuerpo y no al revés. Aunque todos los colchones de este tipo son adaptables, no todos lo son en la misma medida. Normalmente, los colchones más duros —más adelante hablaremos sobre la dureza— son menos adaptables que los más blandos.

De todos modos, no todos necesitamos el mismo grado de adaptabilidad.

Las personas con movilidad reducida, deberían evitar el «efecto nube» que produce un colchón muy adaptable que no recupere su forma rápidamente. En términos generales, en caso de no tener dolencias previas, hemos de buscar una adaptabilidad media para evitar problemas de columna o articulares.

No todos buscamos la misma dureza

La dureza del colchón es la capacidad que tiene su espuma de comprimirse al ejercerse presión sobre ella. También se la conoce como indentación por deflexión de carga (IDC), que es la fuerza necesaria para comprimir un material en un 25 %. Cuanto menor sea esta fuerza, más blando será el colchón; mientras que, cuanto mayor sea, resultará más duro. Es sencillo, ¿no?

Las espumas viscoelásticas tienen una IDC de entre 10 y 16. Aunque la dureza del colchón es cuestión de gustos, diversos estudios sobre el descanso han demostrado que lo más demandado son las camas de dureza media. Nuestro consejo es que, cuando recibas tu nuevo colchón, te tomes unos días —podrás devolverlo, no te preocupes— para probarlo y adaptarte a él.

Manel Domingo CorchosFisioterapeuta y decano del Colegio de Fisioterapeutas de Cataluña

"Un mal colchón puede generar dolor lumbar o cervical o incrementar los ronquidos, que pueden casi desaparecer si se eligen bien colchón y almohada".

Inspira, transpira

No vamos a mentirte: la espuma viscoelástica no es el material más transpirable que podrás encontrar en el mercado. Para mejorarla, los fabricantes han implementado, por ejemplo, tejidos en 3D que mejoran la circulación del aire, capas de gel que proporcionan una sensación de frescor, partículas de carbono en las zonas acolchadas o incluso hilo de plata.

Una de las tecnologías más habituales hoy en día es el uso de la célula abierta, que resta dureza al colchón, pero que permite que el aire se mueva libremente y que el sudor se evapore, evitando así que se acumule el calor. Asimismo, los materiales de origen natural también contribuyen a la mejora de la transpirabilidad.

No te olvides de la calidad de los acabados

Un colchón viscoelástico de buena calidad debe tener una apariencia exterior impecable. Antes de adquirir un colchón, presta especial atención a los acabados de este: costuras, remates, ribetes, etcétera. No debe presentar hilos sueltos, hebras o costuras de aspecto irregular. La tela externa debe tener una apariencia homogénea, con patrones y relieves ordenados.

Una pista de que el colchón que estamos adquiriendo es de calidad y cumple con toda la normativa vigente en la Unión Europea —sobre todo en cuanto al uso de sustancias nocivas— es que cuente con los sellos OEKO-TEX® o AITEX. En caso de que realices la compra a través de Internet, te recomendamos que observes detenidamente las fotos hechas por compradores previos.

Un buen colchón viscoelástico puede durar entre diez y quince años.
(Fuente: belchonock: 95622080/ 123rf.com)

Resumen

La adquisición de un nuevo colchón para nuestra cama es un trance «complicado» que intentamos posponer al máximo. No por nada la mayoría de colchones del país tienen muchos más años de los que deberían. Lo entendemos perfectamente: el colchón no se ve, así que nos vamos olvidando de él mes tras mes. Además, los colchones viscoelásticos son caros.

Ahora bien, un colchón de calidad tiene una enorme repercusión sobre nuestro descanso, y ya sabes lo importante que es dormir bien para nuestra salud. ¡No es algo en lo que escatimar! En esta guía, te hemos presentado distintos colchones viscoelásticos y hemos tratado de resolver las dudas más comunes entre sus compradores, esperamos que te haya resultado útil.

Y a ti, ¿ya te toca comprar un nuevo colchón viscoelástico? Cuéntanoslo en los comentarios y no dudes en compartir este artículo en caso de que te haya gustado.

(Fuente de la imagen destacada: Khammuean: 47675307/ 123rf.com)

Referencias (4)

1. Marta Chavarrías (2019): «¿Cada cuánto debo cambiar mi viejo colchón?», en Eldiario.es, [Consultado el 14 de febrero de 2020].
Fuente

2. EC Brands (2020): «¿Cómo elegir el colchón perfecto? La fórmula diseñada por 1200 españoles», en El Confidencial [Consultado el 14 de febrero de 2020].
Fuente

3. Guillermina Torresi (2017): «Guía para evitar los elementos tóxicos en casa», en La Vanguardia [Consultado el 14 de febrero de 2020].
Fuente

4. S. F. (2018): «Dormir boca arriba, de lado o boca abajo, ¿qué es mejor?», en ABC. [Consultado el 14 de febrero de 2020].
Fuente

¿Por qué puedes confiar en mí?

Elena Pérez Redactora
Estudié Traducción e Interpretación en la Universidad de Salamanca y hoy en día me dedico al manejo de la lengua: traduzco, escribo y hablo, claro. Soy Escorpio, aunque no creo en esas cosas. Yo lo digo, porque sé que para mucha gente es importante.
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Marta Chavarrías (2019): «¿Cada cuánto debo cambiar mi viejo colchón?», en Eldiario.es, [Consultado el 14 de febrero de 2020].
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EC Brands (2020): «¿Cómo elegir el colchón perfecto? La fórmula diseñada por 1200 españoles», en El Confidencial [Consultado el 14 de febrero de 2020].
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Guillermina Torresi (2017): «Guía para evitar los elementos tóxicos en casa», en La Vanguardia [Consultado el 14 de febrero de 2020].
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S. F. (2018): «Dormir boca arriba, de lado o boca abajo, ¿qué es mejor?», en ABC. [Consultado el 14 de febrero de 2020].
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