Última actualización: 4 mayo, 2021

Nuestro método

7Productos analizados

21Horas invertidas

6Artículos evaluados

30Opiniones de usuarios

Uno de los productos más aclamados entre las celebridades es, sin duda, la faja reductora. Se ha convertido en una tendencia controvertida, popularizada por las hermanas Kardashian. Muchos cuestionan si realmente proporciona beneficios y si te ayuda a bajar de peso.

Sabemos que no existen remedios milagrosos para perder peso o conseguir la figura que deseas. Por ello, en el artículo de hoy veremos qué funciones cumple realmente la faja reductora.




Lo más importante

  • A la faja reductora se le asocia una serie de beneficios cuestionables. Esta prenda no es mágica. Para perder peso es importante llevar una dieta saludable y realizar ejercicio. Es la mejor manera de conseguir resultados.
  • Esta prenda sí proporciona beneficios visuales que suceden en el momento en el que te la pones. Es capaz de comprimir la cintura y hacer que tu cuerpo esté más recogido y moldeado. Lee detenidamente los riesgos que puede conllevar un uso excesivo de la prenda.
  • Antes de lanzarte a comprar una faja reductora, debes tener en cuenta ciertos aspectos como el cierre o la zona del cuerpo que quieres que cubra. Esto te ayudará a elegir la faja reductora que más se adapte a tus necesidades.

Las mejores fajas reductoras del mercado: nuestras recomendaciones

Existen muchos tipos de fajas reductoras. Dependiendo del uso que quieras darle, se te puede abrir un amplio abanico de posibilidades. En este apartado, te mostramos las cuatro mejores fajas reductoras según nuestro criterio.

La mejor faja reductora de uso diario

Esta faja reductora de YIANNA está compuesta por tres capas de tela. La capa interna está formada por un 96% de algodón. La media es de látex al 100%. Finalmente, la capa exterior está hecha con nailon. Esto proporciona mayor durabilidad a la faja. Además está compuesta por tres niveles de cierre en forma de gancho. Esto ayudará a que progresivamente puedas apretar más la faja reductora según tus objetivos.

Ofrece varias opciones en cuanto al color, entre ellas el negro y el beis. De esta forma podrás elegir aquella que más encaje con tu ropa. Según las usuarias, esta faja es muy cómoda y hace sudar mucho. También afirman que la calidad del material es buena y que realza la figura.

La mejor faja reductora para usar durante el ejercicio

Hecha de neopreno en un 100%, esta faja reductora es perfecta para usar durante el ejercicio. Es de tamaño ajustable, entre 85 y 110 centímetros. De esta manera, podrás apretarla más o menos buscando tu mayor comodidad.

Algunas usuarias dicen que la faja reductora de WOSTOO te permite moverte durante el entrenamiento, corrigiendo al mismo tiempo tu postura. Además, el neopreno está perforado, lo que facilita la transpiración.

La faja reductora más discreta

Hecha de poliéster y licra, esta faja reductora de la marca Bingrong, es ideal para llevarla bajo la ropa. Su fino tejido la hace discreta. Moldea la figura y, gracias a la sujeción en los hombros, levanta el pecho.

Las usuarias están muy contentas con su amplio rango de tallas, desde la S a la 3XL. Puedes usarla para cualquier ocasión, en una boda o en un largo día de trabajo. Realza la figura y es muy cómoda.

La faja reductora más completa

La faja reductora de DISUPPO no solo cubre la cintura, sino que también sirve para los muslos. Esto hace que sea muy completa, otorgando un soporte adicional en glúteos y piernas. Está hecha en un 80% de neopreno, proporcionando elasticidad y comodidad.

Es otra buena opción para el entrenamiento. Según las usuarias, no limita el rango de movimiento. Además, gracias al cierre con velcro, es fácil de ajustar según la forma de tu cuerpo.

Guía de compras: Lo que debes saber sobre la faja reductora

La faja reductora es una prenda alrededor de la cual se ha especulado mucho. ¿Son ciertos todos sus beneficios? A continuación, resolveremos todas las dudas sobre ella. Así, podrás comprobar si esta prenda está hecha para ti.

Practicar ejercicio regularmente y llevar una dieta equilibrada es imprescindible para una buena salud. (Fuente: Bruce Mars: y0SMHt74yqc/ Unsplash)

¿Qué es una faja reductora?

Se trata de una prenda ceñida, normalmente usada alrededor de la cintura. Está hecha de materiales elásticos y poco transpirables. De esta forma, se crea calor en la zona, lo que provoca sudor.

Se puede utilizar en diferentes ocasiones. Hay fajas reductoras hechas específicamente para utilizar durante la actividad física. Otras son diseñadas para uso diario. Todo depende del objetivo que quieras conseguir.

¿Para qué sirve la faja reductora?

Los fabricantes de fajas reductoras afirman que cumple ciertos objetivos. A continuación, detallamos los beneficios que asegura brindar a los usuarios. Más adelante veremos cuán ciertas son estas afirmaciones y si la faja reductora es realmente efectiva.

  • Moldea la figura: La faja reductora es ceñida. Esto hace que al usarla, la forma de tu cintura cambie temporalmente. Puede dar la impresión de haber perdido dos o tres tallas.
  • Ayuda a perder peso: Al estar compuesta por materiales poco transpirables, la faja reductora hace que sudes. Esto puede provocar perder algo de peso. Al ser ceñida en la zona del estómago, también puede hacer que pierdas el apetito.
  • Mejora la postura: Debido a su rigidez, la faja reductora corrige la postura. Esto ocurre porque no permite una posición en la que la espalda esté encorvada.
  • Ofrece soporte en el pecho: La faja reductora proporciona sujeción en el pecho. Esto ocurre especialmente con mujeres con pecho grande, donde se puede liberar el peso que carga la espalda.
  • Ayuda en el posparto: Puede proporcionar soporte en el abdomen de las mujeres que han pasado por un embarazo. De esta forma reduce el dolor y la incomodidad durante el proceso de adelgazamiento tras el embarazo.
No existe ningún estudio científico que demuestre que la faja reductora proporciona los beneficios anteriores. Un estudio llevado a cabo en 2010 tenía como objetivo comprobar si la faja reductora favorecía la pérdida de peso. No se obtuvo ningún resultado concluyente, ya que los participantes no usaron la prenda. Todo ello ocurrió debido a las molestias que les causaba (1).

¿Cómo se utiliza la faja reductora?

Ponerse una faja reductora puede resultar difícil. Es una prenda que ejerce compresión alrededor de tu cintura. Por ello, puede que necesites aguantar la respiración unos segundos para ponértela. Mientras mantienes la respiración o aprietas tu abdomen, abrocha tu faja reductora. Si no te sientes cómoda haciéndolo de pie, prueba a tumbarte.

Al principio, prueba a usarla durante un corto periodo de tiempo. Puedes empezar por llevarla durante 30 minutos. A partir de ahí, aumenta el tiempo de uso progresivamente. Si te encuentras mal con ella puesta, quítatela. Es importante que no te fuerces a llevarla si te sientes incómoda.

¿Puedo usar la faja reductora mientras duermo?

No es recomendable. Según el Consejo Estadounidense de Cirugía Plástica su uso afecta a la respiración, disminuyendo la capacidad pulmonar. Si la usas durante todo el día, es mejor dejar a tu cuerpo descansar de ella durante la noche.

Como hemos mencionado anteriormente, la faja reductora también provoca sudor. Durante la noche, tu cuerpo estará más expuesto a una sudoración excesiva que puede no ser beneficiosa para tu piel. Por otro lado, la prenda está siendo expuesta al roce mientras te giras de forma inconsciente. Esto puede llevar a que se desgaste excesivamente.

Un error muy común es elegir una talla de faja reductora menor a la que se tiene. (Fuente: Hastsiukhin: 92331103/ 123rf)

¿Puedo usar la faja reductora durante el ejercicio?

Existen fabricantes que recomiendan su uso durante el ejercicio. Aun así, la faja reductora puede ser peligrosa durante la actividad física. Si consideras que el movimiento del ejercicio se ve limitado, no la lleves. Del mismo modo, si te cuesta respirar con ella puesta, es mejor que te la quites.

Si quieres hacer ejercicio con la faja reductora puesta, busca una que sea cómoda y especialmente diseñada para ello. Como hemos mencionado anteriormente, es importante que no la uses si te sientes incómoda y te es difícil respirar.

¿Es efectiva la faja reductora?

La faja reductora es efectiva en cuanto a que moldea tu figura en el momento de su uso. De esta forma, te hace ver más estilizada. Pero, ¿es cierto que ayuda a bajar de peso?

Esta prenda es vista en el mercado como milagrosa. Esta es una idea que se ve reforzada por las redes sociales y las celebridades que la recomiendan. Sin embargo, la faja reductora no deja de ser una prenda de vestir. Por ello, no se debe reemplazar por una dieta saludable y actividad física.

Algunos fabricantes de fajas reductoras afirman que ayuda a perder peso. Esta pérdida de peso no es significativa y se produce por la pérdida de líquido asociada al sudor. Por tanto, este peso se recupera fácilmente en la rehidratación (2).

Muchos piensan que la pérdida de grasa se produce sobre todo a través del sudor o la orina. En cambio, un 84% de la grasa que se pierde es expulsada mediante la respiración. Por tanto, para que se produzca la pérdida de grasa, es importante mantener un estilo de vida saludable en el que se incluya el ejercicio (3).

Esta prenda sí proporciona beneficios visuales que suceden en el momento en el que te la pones. (Fuente: Andrea De Martin: 43276287/ 123rf)

¿Existe algún riesgo por usar la faja reductora?

La faja reductora puede resultar muy incómoda por su efecto de compresión. Pero, además de esto, su uso conlleva una serie de riesgos para la salud.

  • Dificultad para respirar: Su uso puede provocar insuficiencia respiratoria. Además, existe riesgo de sudoración excesiva y dolor. Según el Consejo Estadounidense de Cirugía Plástica, la faja reductora puede reducir la capacidad pulmonar entre un 30% y 60% (4).
  • Alteración en la presión arterial: La presión que ejerce la faja reductora puede afectar a los vasos sanguíneos de la región abdominal. Esto hace que se dificulte el flujo de sangre en esa zona. Se observa que el flujo sanguíneo puede llegar a disminuir hasta en un 36% en la punta de los dedos al llevar la faja reductora puesta (5).
  • Disminución de la frecuencia cardíaca: La presión que ejerce una faja reductora puede afectar a la frecuencia cardíaca. Esta puede llegar a disminuir entre un 15% y un 20% (6).

¿Qué alternativas existen a la faja reductora?

Existen alternativas al uso de la faja reductora. Si tu objetivo es perder peso, las opciones que te damos a continuación te ayudarán.

  • Dieta equilibrada y déficit calórico: Opta por llevar una dieta llena de alimentos nutritivos y poco procesados. Los alimentos procesados suelen estar llenos de azúcar. Esto puede aumentar el riesgo de adicción a este tipo de alimentos. Por otro lado, ingerir menos calorías de las que se consumen a diario, es la forma más efectiva de perder peso. Es lo que se conoce como déficit calórico (7, 8).
  • Ejercicio físico: Además de ayudar en la pérdida de peso, reduce el riesgo de padecer enfermedades como la diabetes (9).
  • Respetar las horas de sueño: Un descanso de calidad ayuda a mejorar la salud. La falta de sueño está relacionada con problemas de obesidad y pérdida de peso (10).
  • Hidratación: Beber más agua está relacionado con la pérdida de peso y su mantenimiento. Es importante mantenerse hidratado durante el día (11).

Nuestra mayor recomendación es que consultes con tu médico cuáles son las maneras más seguras y saludables de perder peso. Si tienes dudas sobre los efectos de la faja reductora en tu salud, consultar con un especialista es la mejor opción.

Criterios de compra

En este apartado, valoraremos los aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de adquirir una faja reductora. El material o cierre con el que esté diseñada, son determinantes de la comodidad y durabilidad de esta prenda.

Material

En general, las fajas están compuestas por una combinación de diferentes materiales. A continuación, te mostramos los que más se utilizan en su fabricación y cuáles son sus beneficios.

Material Beneficios
Algodón Es suave y proporciona comodidad. Se utiliza en fajas reductoras especiales para el verano por ser un material muy transpirable
Látex Es un material elástico y resistente. Proporciona durabilidad y hace la función de compresión.
Licra Es ligera y flexible. Se caracteriza por absorber la humedad. 
Acero  Se utiliza en forma de varillas. Da estructura a la faja reductora y proporciona firmeza y compresión. 

Cierre

El cierre forma una parte importante de la estructura de la faja reductora. Es clave a la hora de ajustar la compresión que ejerce la faja sobre tu cintura. A continuación, te explicamos qué cierres se suelen utilizar.

  • Corchete: Es el cierre más común. La faja reductora suele estar compuesta por tres filas de corchetes. De esta forma, se permite al usuario ir ajustando la prenda progresivamente.
  • Cremallera: Las fajas reductoras que se cierran con cremallera, son muy fáciles de usar. La desventaja de este tipo de cierre es que no permite ajustar la faja reductora en caso de que subas o bajes de peso. Tampoco puedes ajustarla más o menos dependiendo de la compresión que quieras sentir con ella puesta.
  • Velcro: Es el cierre más sencillo y se utiliza, sobre todo, en fajas reductoras dirigidas al deporte. Su mayor ventaja es que puedes ajustarlo a tu cintura, adaptándose a tu figura.

Algunas fajas reductoras combinan los cierres. Este es el caso de aquellas formadas por corchetes y cremallera. La función del corchete es asegurar una buena compresión de la cintura. La cremallera asegura el cierre completo y permite que los corchetes no se enganchen a la ropa que lleves encima.

Antes de lanzarte a comprar una faja reductora, debes tener en cuenta ciertos aspectos como el cierre o la zona del cuerpo que quieres que cubra. Esto te ayudará a elegir la faja reductora que más se adapte a tus necesidades. (Fuente: Chaochaiya: 26898384/ 123rf)

Elección de talla

Este es un aspecto muy importante, ya que determinará cómo de ajustada quedará la faja reductora. Elegir la talla puede parecer difícil. Pero en realidad solo necesitarás saber cuánto mide tu cintura. Para ello utiliza una cinta métrica.

Una vez conozcas la medida de tu cintura, consulta la tabla de tallas de la faja reductora que vayas a comprar. En ella, busca en qué rango se encuentra tu medida y ya tendrás la talla que más se ajuste con tu figura. El rango de tallas de las fajas reductoras suele ir desde la XS hasta la 3XL.

Un error muy común es elegir una talla de faja reductora menor a la que se tiene. Esto no se debe hacer, ya que la faja reductora ya hace la función de compresión. Por ello, no necesitas seleccionar una talla inferior.

Zonas que abarca

Existe una gran variedad de fajas reductoras. Uno de los aspectos que diferencia a unas de otras, es la zona que abarcan. La más común cubre solamente la cintura.

Las hay que proporcionan sujeción al pecho, dándole un efecto push-up. Estas fajas reductoras suelen cubrir hasta la zona inferior al pecho. Otras, cubren los glúteos y las piernas. Esto hace que todo tu cuerpo tenga un aspecto más moldeado  recogido.

La función principal de la faja reductora es moldear la figura. (Fuente: Atamanenko: 51917599/ 123rf)

Uso

La faja reductora puede ser usada en diferentes situaciones. Tu elección dependerá del objetivo que quieras conseguir. A continuación, te mostramos diferentes ocasiones en las que puedes llevarla.

  • Durante el ejercicio: Busca una faja reductora que no limite el rango de movimiento de los ejercicios que realices. Esto hará que llevarla puesta sea más cómodo. Como hemos mencionado anteriormente, las fajas reductoras para hacer deporte suelen cerrar con un velcro que se ajusta a tu figura. Puede mejorar tu postura durante la actividad física.
  • Uso diario: Si quieres usar la faja reductora en el día a día, es importante que sea cómoda. Una que no tenga estampados o sea de un color parecido al de la ropa que lleves puesta, hará que se disimule más.
  • Posparto: Deberás buscar una faja reductora muy flexible y cómoda. Debe ayudarte de forma muy progresiva durante esta fase delicada para tu cuerpo.

Resumen

Ya eres consciente de que la faja reductora puede poner en riesgo tu salud. Usarla conlleva ser responsable y escuchar a tu cuerpo. Si tienes más dudas sobre ella, consulta con tu médico. Él te hará saber cuáles son las mejores opciones para cumplir tus objetivos.

El uso de la faja reductora ocasionalmente, no debería causar ningún problema. No te excedas en apretarla y observa la reacción de tu cuerpo ante ella.

(Fuente de la imagen destacada: Auremar: 145028854/ 123rf)

Referencias (11)

1. Wikstrand I, Torgerson J, Bengtsson Boström KB. Very low calorie diet (VLCD) followed by a randomized trial of corset treatment for obesity in primary care. Scand J Prim Health Care. 2010;28:89–94.
Fuente

2. Sawka MN, Wenger CB, Pandolf KB. Thermoregulatory responses to acute exercise-heat stress and heat acclimation. Compr Physiol. 2011;Suppl 14: Handbook of physiology, environmental physiology 157–85.
Fuente

3. Ruben M, Andrew B. When somebody loses weight, where does the fat go? Bmj. 2014; Vol. 349.
Fuente

4. Green T, Roby A. The Effect of Waist Trainers on Breathing. 2018.
Fuente

5. Hunter GR, McGuirk J, Mitrano N, Pearman P, Thomas B, Arrington R. The effects of a weight training belt on blood pressure during exercise. The Journal of Strength & Conditioning Research. 1989; 3(1): 13-18.
Fuente

6. GAU CR. Historic medical perspectives of corseting and two physiologic studies with reenactors. 1998.
Fuente

7. Schulte EM, Avena NM, Gearhardt AN. Which foods may be addictive? The roles of processing, fat content, and glycemic load. PloS one. 2015; 10(2): e0117959.
Fuente

8. Hall KD, Heymsfield SB, Kemnitz JW, Klein S, Schoeller DA, Speakman JR. Energy balance and its components: implications for body weight regulation. The American journal of clinical nutrition. 2012; 95(4):989-994.
Fuente

9. Goedecke JH, & Micklesfield LK. The effect of exercise on obesity, body fat distribution and risk for type 2 diabetes. Diabetes and Physical Activity. 2014; 60:82-93.
Fuente

10. Coughlin JW, Smith MT. Sleep, obesity, and weight loss in adults: is there a rationale for providing sleep interventions in the treatment of obesity? Int Rev Psychiatry. 2014;26(2):177-88.
Fuente

11. Muckelbauer R, Sarganas G, Grüneis A, Müller-Nordhorn J. Association between water consumption and body weight outcomes: a systematic review. Am J Clin Nutr. 2013;98(2):282-99.
Fuente

¿Por qué puedes confiar en mí?

Artículo científico
Wikstrand I, Torgerson J, Bengtsson Boström KB. Very low calorie diet (VLCD) followed by a randomized trial of corset treatment for obesity in primary care. Scand J Prim Health Care. 2010;28:89–94.
Ir a la fuente
Artículo científico
Sawka MN, Wenger CB, Pandolf KB. Thermoregulatory responses to acute exercise-heat stress and heat acclimation. Compr Physiol. 2011;Suppl 14: Handbook of physiology, environmental physiology 157–85.
Ir a la fuente
Artículo científico
Ruben M, Andrew B. When somebody loses weight, where does the fat go? Bmj. 2014; Vol. 349.
Ir a la fuente
Artículo científico
Green T, Roby A. The Effect of Waist Trainers on Breathing. 2018.
Ir a la fuente
Artículo científico
Hunter GR, McGuirk J, Mitrano N, Pearman P, Thomas B, Arrington R. The effects of a weight training belt on blood pressure during exercise. The Journal of Strength & Conditioning Research. 1989; 3(1): 13-18.
Ir a la fuente
Artículo científico
GAU CR. Historic medical perspectives of corseting and two physiologic studies with reenactors. 1998.
Ir a la fuente
Artículo científico
Schulte EM, Avena NM, Gearhardt AN. Which foods may be addictive? The roles of processing, fat content, and glycemic load. PloS one. 2015; 10(2): e0117959.
Ir a la fuente
Artículo científico
Hall KD, Heymsfield SB, Kemnitz JW, Klein S, Schoeller DA, Speakman JR. Energy balance and its components: implications for body weight regulation. The American journal of clinical nutrition. 2012; 95(4):989-994.
Ir a la fuente
Artículo científico
Goedecke JH, & Micklesfield LK. The effect of exercise on obesity, body fat distribution and risk for type 2 diabetes. Diabetes and Physical Activity. 2014; 60:82-93.
Ir a la fuente
Artículo científico
Coughlin JW, Smith MT. Sleep, obesity, and weight loss in adults: is there a rationale for providing sleep interventions in the treatment of obesity? Int Rev Psychiatry. 2014;26(2):177-88.
Ir a la fuente
Artículo científico
Muckelbauer R, Sarganas G, Grüneis A, Müller-Nordhorn J. Association between water consumption and body weight outcomes: a systematic review. Am J Clin Nutr. 2013;98(2):282-99.
Ir a la fuente
Evaluaciones